DE RAYON A MACARENO.-

Las relaciones de las jabalinas con sus crías son sorprendentemente menos estrechas que en otros ungulados. Seguramente esto se debe a la estrategia de supervivencia de la piara – eje primordial de esta especie-, en donde la seguridad del grupo siempre está por delante de la de cualquiera de sus componentes.
Los recién nacidos carecen de todo sistema de regulación de control térmico corporal. Durante la primera semana apenas pesan unos 600 gramos, y permanecen en las parideras alimentándose de su madre. La siguiente semana ya seguirán los pasos de su madre, aunque seguirán mamando casi hasta los tres meses. Tras las primeras tres semanas incluirán en su dieta algún componente vegetal, dando inicio a su aprendizaje.

Los alumbramientos de los rayones – nombre que reciben los recién nacidos por el manto rayado – suelen producirse de forma casi conjunta por todas las hembras de la piara y entre los meses de Febrero a Abril.
3x3x3. Tres meses, tres semanas y tres días, dura el embarazo de las jabalinas. Suelen tener un solo parto al año de entre uno a seis rayones. En ocasiones y dependiendo de la bonanza del año, hay partos también en otoño.
El rayón , mantiene su manto a rayas y se le nombra así, hasta sus primeros seis meses de vida, cuando llegará, a pesar unos cinco kilos.
La coincidencia de celos y partos del grupo matrialcal que forma la piara, permite tener al grupo como centro. Es muy frecuente que alguna de las hembras madres muera mientras saca a su prole, y es habitual que otras hembras del grupo se hagan cargo de sacar adelante a la prole. La socialización es fácil entre los miembros de la piara al menos en esta fase subadulta.
Cuando los cochinetes alcanzan los cinco kilos de peso, que suele coincidir tras sus primeros seis mese de vida, se les suele llamar Rayon-Bermejos. Mantienen en esa fase aun las marcas de las rayas y un cierto color rojizo en el manto. Mantendrán este aspecto hasta que consigan un peso de unos diez kilos. Con este peso, poco a poco desaparecerá las marcas rayadas.
Se conoce como bermejos, a los jóvenes jabalíes, aun subadultos y hasta que alcanzan los 30 kilos de peso, y suele acontecer al cumplir su primer año de vida. El nombre se debe a los tonos rojizos otoñales que cubren el manto de los cochinos.
El dimorfismo sexual aparece en esta época. La hembras pueden entrar en celo a los ocho meses de vida y a poco que cuenten con un peso de entre treinta y cinco, y cuarenta kilos. Los machos son algo más tardíos en ser sexualmente activos.
Tras esta fase subadulta, los jabalíes reciben el nombre de primalones. Más de treinta kilos de peso es habitual pasado el primer año de vida y hasta alcanzar los sesenta kilos.

La piara suele expulsar a los jóvenes machos en esta época. Las hembras entran en celo y los jóvenes machos suelen ser obligados salir del grupo. Solitarios, jóvenes e inexpertos, los primalones machos se encuentran desorientados y se “ ajuntan “ a cualquier otro miembro de su especie. No estas acostumbrados a vivir solos y suelen acoplarse a cualquier macho adulto en lo que se les conoce como “ escuderos “. La dispersión de los jóvenes machos, genera una mejora en el pronostico reproductivo de una especie tan matriarcal y grupal.
En el caso de los machos, pasado los primeros dos años y contando ya con un peso de algo más de 60 kilos, suelen denominarse ya como macarenos o verracos.
La longevidad del jabalí difiere mucho del entorno y la climatología. En cautividad alcanzan los veinte años de vida. Lo normal es que su vida si lo hacen de forma salvaje dure de diez a doce años.

Alejandro Martín “TioJander”

ARCODOS . 605043523

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Economista, Licenciado C.U.N.E.F.

Consultor financiero

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Instructor Caza con Arco. IBEP ; RFEC;