DIAS DE CORZOS.-

Tormentas y dias de calor. Nada cómodo moverse entre los riscos y los pedregales, y dando saltos de vale en valle.
Cuando das vista a un rascadero de corzo, casi te concentras en seguirle la pista y continuar sus rastros en marcas en los árboles. No puede andar muy lejos. Pero precisamente su cercanía es su ventaja, y estar tan cerca pocas oportunidades te da, al menos con un arco en la mano. La semana anterior pude ver algunos buenos machos e incluso hacerles fotos. Buen presagio.

A media tarde ,desde una atalaya pude ver un corcito con una extraña cojera en una de sus patas traseras. No me pareció detectar errores en la cuerda y el arrastrar de la pata, me hizo creer que el daño podría ser reciente. El corzo cruzaba despacio y arrastrando una de las patas, unos claros para esconderse en un bosquecillo.
Di la vuelta por detrás y cruce parte del vale. Manteniendo la altura decidí esperarle en un alto, y probar suerte. Tras un buen rato cruzando por el pinar, me aposté e intenté detectar al corcete. Al poco rato pude verle y ya teniéndole cerca me percaté de que la pata trasera estaba rota y que no apoyaba el paso. Daba unos pasos y paraba. Y así su avance era lento y me temo que doloroso. Aunque era un corso muy joven, de esos que hay que dejar para otro año, dudando que aguantara tan solo unos dias, pensé en darle caza. Más por agotar su agonía que el pobre trofeo.
Convencido de que en otras circunstancias seguramente no me habría dado opción, la naturaleza me colocó a su paso. Y decidí sin pensarlo apostarme más adelante y aguardar su paso delante de mí, para disparar desde lo alto y a escasos metros. Monte una punta expandible y viendo acercarse al animal, asegure mi posición. Nada más cruzar mi vertical y buscando un tiro más desde detrás que justo en la vertical, apunte bajo y solté la flecha.
El corzo rodo por las piedras y fue a parar a unos brezos, con la polvareda que las semillas dejan en esta época. Cuando baje el animal estaba ya muerto.
Quiero pensar que se despeño o le despeñaron en alguna trifulca de territorio, pero lo cierto es que una de las patas estaba colgadera y llevaba astillada una de las puntas de uno de los cuernos.

¡Que pequeños son los corzos ¡. Tienen una zona de impacto realmente pequeña y, cuando apuntas desde alto todo es aún más pequeño. Hice bien en montar una punta que abría dos pulgadas, mucha zona de corte, y en un animal tan blando es buena elección, incluso – o especialmente – con un longbow.

Alejandro Martín “TioJander”

www.arcodos.com

Economista, Licenciado C.U.N.E.F.

Consultor financiero

facebook.com/tiojander.alejandromartin

Intructor Caza con Arco.

CAZA CON ARCO: TIRO MORTAL – DISPARO LETAL. –

 

 

Muchas veces nos pasamos y otras nos quedamos tan cortos. Conceptos como potencia mínima de arco, peso aconsejable de flecha, diámetro de corte de la punta, distancia óptima de impacto. Nunca parece que tengamos, como ocurre con un arma de fuego, una solución más o menos definida.

Si queremos determinar qué es lo importante en un tiro mortal, debemos convenir que es una buena colocación de la flecha. Este elemento que muchas veces se refiere como “shot placement “, jamás debería ponerse en riego a cambio de contar con un equipo más potente, una flecha con más energía cinética en vuelo, etc.

Un arma de fuego genera efectos colaterales, intrínsecos al despliegue de energía que produce una bala: cavitación, shock, etc,. Pero una flecha únicamente genera un sangrado, más o menos eficaz en función de solo unos pocos factores:

  • Perfecta colocación
  • Capacidad de penetración
  • Diámetro de corte.

Con un arma de fuego, la enorme velocidad de la bala, casi deja fuera de cualquier participación, la actuación en el lance del animal.  Con un arco, muchas veces la escasa velocidad de nuestra flecha, le da una ventaja de elusión a la pieza. Por eso no siempre disparos muy lejanos son mejores, y las más delas veces hay que contar también con la participación activa de las piezas.

Mayor velocidad de nuestra flecha, o mayor distancia al blanco, son con nuestras flechas elementos determinantes. No lo son tanto – en distancias normales – con un arma de fuego. 

  • Perfecta colocación de la flecha. -

¿En cuanto deberíamos ponderar este elemento en el pronóstico final del lance? ¿Un 80%? ¿Un 90%?. Todo es relativo, pero, un tiro mal colocado hace inútil cualquier selección de material, por lo que este debería de ser el elemento fundamental sobre el cual pilotar toda estrategia de un lance.

Las más de las veces, quienes hemos cazado o cazamos con arco, sabemos que en el mismo instante de la suelta, casi conocemos el resultado final. La mente analiza lo que la flecha está a punto de hacer, cuando y donde.

  ” Casi “, mi compañero de lances. Un maestro. Un gran  Maestro.

 

Conocer lo más a fondo posible, la trayectoria de la flecha, su cadencia de vuelo y la forma en que interesará los distintos órganos vitales que ya hemos casi atisbado radiográficamente en el instante previo al disparo, nos da esta casi seguridad de óbito.

Una muerte rápida e incruenta que nos asegure un cobro lo más fácil posible es el objetivo de esta manera de ver las cosas. 

  • Capacidad de penetración.

De nada nos serviría tener un equipo que nos optimice este segundo elemento, si no hemos logrado una perfecta colocación del disparo.

Pero conseguido el primer y básico objetivo, intrínsecamente necesario, no siempre es suficiente, si la flecha no consigue penetrar lo suficiente, o generar un sagrado mínimo necesario. La capacidad de penetración de la flecha viene influida por muchos y diversos factores. Los más importantes son:

  1. Energía cinética de la flecha en el momento de impacto.
  2. Diámetro de corte de la punta de caza y diseño de la misma y ángulo de los filos, numero de hojas de punta.
  3. Tamaño, peso y defensas corporales de cada pieza.

La energía que transporta y con la que impacta la flecha en el animal, depende de la capacidad del generarla de nuestro arco (Potencia, eficiencia dinámica) y naturalmente de la masa de la propia flecha. Los parámetros en los que nos movemos en arquería están bastante acotados. Las potencias manejables en un arco rondan un límite de entre 50 y 80 libras. Además, no por mucho incrementar el peso de las flechas conseguiremos mayor energía o más velocidad.  En consecuencia, los intervalos de selección de nuestro material quedan concretados en función del material que podamos manejar y, como veremos renglones abajo, por los requerimientos del animal a cazar.

En términos generales cuanta más anchura tenga la punta de caza más le costara penetrar en el animal.

Cuanto peor sea su afilado peor será su capacidad de penetración. Y lo mismo si el ángulo de las hojas es muy grande.

Cuanto mayor sea el número de hojas, más costara penetrar.

En resumen, la resistencia al corte de una flecha dependerá de estos factores y en consecuencia también su penetración.

Pero no seríamos claros si olvidásemos que las características de la pieza influyen, y cazando con arco influyen y mucho.

Un animal como un búfalo o un rinoceronte, requieren una energía de impacto y peso de flecha muy diferentes de los que necesitaría un gran jabalí o en su caso un ciervo.  Por desgracia es demasiado frecuente que cazadores europeos utilicen arcos de potencias exageradas 70 u 80 libras, comprometiendo, con la dificultad de su manejo en situaciones reales de caza, una óptima colocación del disparo, en animales que con apenas 60 libras  de potencia – o menos – sería más que suficiente.

Alejandro Martín “TioJander”

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Economista, Licenciado C.U.N.E.F.

Consultor financiero

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Intructor Caza con Arco.

FERIA ARCO TRADICIONAL PADERBOW 2016

FERIA ARCO TRADICIONAL PADERBOW  2016 

Azaroso viaje hasta esta ciudad del norte de Alemania. Huelga de pilotos de Lufthansa, interminables esperas aeroportuarias, pero finalmente, y casi de madrugada, llegué al hotel.

Lo bueno de estas ferias es que el bar del hotel siempre recibe al grupo de expositores del evento, tras el día de preparativos ya listos para la apertura del día siguiente. Lo bueno de repetir visita, es que muchas son caras ya conocidas, y la amigable recepción, hace que te encuentres – y más tras un par de cervezas – completamente integrado.

El objetivo de mi visita no era otro que charlar con mi socio Rudi Weick, de algunos nuevos proyectos. Probar prototipos y disfrutar naturalmente  de la inteligente tertulia técnica  de este profesor de ingeniería, que goza de uno de los nombres más prestigiados en Alemania, dentro de nuestro sector de la arquería tradicional .

En este segundo viaje, refresqué nuevos viejos contactos:  Karl Schrempp, Thomas Scholl, Carsten Friedrich, Achin Stegmeyer, etc. . Nuevas ideas y una visión diferente desde un mercado como este – Alemania, Suiza, Austria -, que casi multiplica en mucho el número de arqueros que tenemos aquí. No es de extrañar que estos territorios se miren el ombligo. Por solo dar un dato, Salzburgo una ciudad de Austria, mantiene alrededor de la ciudad entre 20 y 22 campos de recorridos 3D estables. No son, como aquí, circuitos que ofrecen solo dianas montadas en un entorno natural. Se trata de una industria hostelera de hoteles, cabañas de alto standing, y alojamientos rurales adosados a estos circuitos, que se llenan – y lo digo literalmente -, se llenan cada fin de semana. Y esto solo en una ciudad como Salzburgo.

Pero mi objetivo con Rudi Weick, empezó casi a primera hora. Llegué, le saludé, y entre una maraña de clientes en el estad de mi buen amigo, me colocó una camiseta de la casa y, directamente me dijo, tienes que ayudarme a vender……Y a poco ingles que entendieran los visitantes, me iba traspasando trabajo.

La estrella del stand de Rudi, al margen del propio Rudi como decía antes toda una institución en la arquería germana, sus dos nuevas presentaciones. Un impresionante COBRA terminación color acero brillante y otro con pintura a mano en las palas con un toque retro industrial….La imagen en el centro del estand era  realmente magnética para cada visitante. El primer sorprendido Rudi y la más extrañada su esposa Liane, quien no daba crédito a sus ojos.

Con algo más de visitantes que el pasado año, y más expositores, se hacía difícil moverse entre los asistentes para poder dar un vistazo a los seis o siete stands que quería volver a visitar. Aunque con varios contactos durante el año volví a saludar a Thomas Müller y Frank Heilmann de Bogenbau – TFK . Su material y su experiencia técnica estarán a nuestra ya disposición en 2017. Algunos prototipos que ya tenían listos para nosotros, estarán disponibles en apenas un mes o dos, aquí en ARCODOS.

La feria PADERBOW se centra en arquería tradicional, no por nada especial, sino porque casi el 80% de los arqueros germanos disfruta con este tipo de arcos en estos territorios.  Al fondo del pasillo reconocí la figura de mi buen amigo Karl Schrempp de TAS Handels Ag. Arrastrando su carrito, lleno hasta arriba de cajas con tubos de madera. Es sin duda una de las figuras más honestas y sin duda mejor informadas del mercado. Sus opiniones, siempre arropadas de esa imagen de modestia, prudencia y discreción, son sencillamente …sentencias. Uno de los mayores fabricantes de tubos de madera de Europa. Preparamos allí mismo, en mitad del pasillo, su próximo viaje a España para cazar, le encargué un arco histórico para mí y naturalmente le preparé un encargo de material de alta gama…de ese que yo sé  que “ esconde bajo el mostrador ”. No será barato, pero sin duda estará a la altura de la calidad de nuestro estándar top line en ARCODOS.

Muchos artesanos y suministradores de material en esta feria: madera, cuero, etc. Allí es muy popular la propia fabricación de arcos en Osage o incluso Acacia.  Mucha oferta de Dianas 3D de fabricación local y naturalmente la representación de las que hace nuestro amigo Gonzalo en IMAGO aquí en Granada. IMAGO otro estándar de calidad firmemente implantado ya en Alemania.

 Tom Múller de  TFK.

Una última e ineludible visita la que hice a   Konras Vögele  de  Holzbogenbau. Fabricante de arcos en Osage de una pieza. Hermosas joyas que me daba pánico abrir por sus retorcidas palas, agujeros, nudos. Pero construidas con un alarde técnico absolutamente increíble. Seguramente uno de los arcos con más “ alma “ de cuantos he tenido en las manos. Caros, ciertamente caros, pero increíblemente hermosos y muy técnicos….la VISA, ya en este temprano momento está echando fuego.

El viaje terminó con una gran velada. Rudi me había invitado días atrás a una cena con el grupo  BBTOP. Es un grupo escogido que incluso creó su propio acceso web.  En torno al grupo, muy buenos amigos, técnicos realmente solventes cada uno en lo suyo y un continuo fluir de ideas. Aunque dispersos geográficamente, contactan por videoconferencia cada mes y se reúnen físicamente tres o cuatro veces al año para cruzar opiniones y presentarse sus proyectos. Primero amigos y luego además  profesionales  La cena y charla de ese tarde  era una de esas reuniones planificadas del año, y su invitación un honor para mí. El pasado año, escondido tras un par de cervezas, tal vez deje escapar algunas precipitadas ideas y poco meditadas opiniones, y desgraciadamente alguna de ellas este año ya tenía forma y la cena era la excusa para presentármelas.  Me congratuló enormemente, ver que me miraban expectantes para interpretar mi opinión sobre lo que ponían en mi mano. Abrumado por su consideración y muy sorprendido por su generosidad ante quien poco podía aportarles.  Me mostraron dos nuevos diseños, sorprendentes y fruto de la colaboración de tres de los miembros del grupo – cada uno en su especialidad – estaban ya en fase de prototipo y listos para probarse.  Tal vez en  unas semanas tenga aquí uno de estos arcos y si todo va bien le podamos comercializar aquí el próximo año. Fantástico y realmente sorprendente.

Pero la jornada no podía terminar sin la ya habitual velada/tertulia en torno a unas cervezas. El salón del pub del hotel ofrecía rincones acogedores donde pude compartir charla con otros buenos amigos: Henry Bodnik , Dietmar Vorderegger, etc.   . Sin duda a estas alturas de la noche, los temas técnicos ya eran menos “ profundos “ y daban paso a conversaciones más  “ filosóficas “ propias de la tercera o cuarta cerveza : El romanticismo del arco, la caza como emoción primitiva,  etc. etc. Para alguien como yo la parte de la feria más productiva, y más generosa de información, si tienes la suerte de disfrutarla al lado de los que tanto y tal relevante tienen que comentar.

Una feria interesante para mí,  que ando centrado y especializado en arcos tradicionales. En la feria volví a constatar que el mundo de la arquería tradicional existe también – ¡ y como ¡ – fuera de USA.

 

Alejandro Martín “TioJander”

www.arcodos.com

Economista, Licenciado C.U.N.E.F.

Consultor financiero

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Intructor Caza con Arco.

 

SUS CROFA : SHOT PLACEMENT.


SUS CROFA : SHOT PLACEMENT.

 Podriamos haberlo llamado de mil maneras: “The perfect shot “, “colocación de tiro”, “, etc. Todas las opciones serían buenas, asi que valga la que hemos tomado.

Colocamos en Facebook ya hace algunas semanas, algunas fotos para animar a los lectores a elegir el punto ideal de impacto con flecha  a un jabali de tamaño medio, colocado de perfil y en la posición típica : ” comiendo “. Localizamos cuatro puntos de impacto visibles con la idea de  buscar el bueno y descartar los menos eficientes.

Alguno de los clientes me pidió que  colgara estas notas, fotos  y dibujos mios, aprovechando que termina de empezar la temporada de aguardos en algunas zonas….. y aprovecho para ello. Van las notas y las fotos encabezadas por ” un servidor ” trabajando en las fotos y dibujois anatómicos.

Todo el trabajo parte siempre de “autopsias” reales realizadas a animales cazados por mi o gente allegada. Las posiciones son bastante ajustadas a las mediciones de campo y sobre las fotografías que facilitaron su estudio.  Copio el contenido de Facebook.

 

 

Ya sea verano, otoño o invierno, siempre te esperas lo mejor y suele ocurrir lo…habitual. Trote cochinero, gruñidos discretos, resoplidos antes de romper al claro. Arrancada y aproximación lenta…parada en seco y, sin saber cómo, ! te pilla ¡. Un segundo después te muestra los cuartos traseros. Y resuena el monte con un romper de ramas y un gruñir de guarro…cabreado.

Pero hay veces que, antes de descubrirte,…te da uno o dos segundos. Si tu cabeza tiene entrenados todos los procesos y decides en décimas de segundo, solo falta colocarla bien. Naturalmente hablamos de la flecha.El resto es rápido y letal. ! O debería de serlo ¡.

Es cierto que este tipo de ” juegos”  nos mola mucho. En mi opinión todas las respuestas pueden ser validas y opinables. En este caso las cuatro localizaciones, desde la posición de tiro son letales al disparo de una flecha. Pero yo intentaría colocar la flecha en el punto ” 4″ . En los instantes que un cochino se planta y te deja abrir el arco antes de detectarte, yo suelo hacer el siguiente análisis…… de forma automática. Busco la parte central del cuello del cochino, pues es a esa altura a la que arranca la columna……

La columna arranca, casi en línea recta hasta la parte prominente de los jamones. En términos ” caballísticos” diríamos  la zona alta de la grupa y las ancas, bajando luego hasta el rabo. Por encima de la columna, no hay donde hacer sangre. El tiro de columna, siendo  de consecuencias espectaculares es muy arriesgado. Por eso hay que buscar siempre la mitad inferior de cuerpo de cochino, y el tercio delantero. Para decidir de forma mecanizada en décimas de segundo, esta regla es sencillamente…” Mortal “…para el cochino.

Los impactos en 1,2,3 y 4 serian letales. Pero si buscando hacer impacto en el 4, y las circunstancias del lance – nervios, ropa, error de suelta, etc -, fueran poco afortunadas, lo que es frecuente en caza, la probabilidad de no errar serian mayores apuntado en 4.

 

Alejandro Martín “TioJander”

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Economista, Licenciado C.U.N.E.F.

Consultor financiero

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Intructor Caza con Arco.

DEL POLEAS AL TRADICIONAL EN CAZA CON ARCO.-

DEL POLEAS AL TRADICIONAL EN CAZA CON ARCO.-

Tal vez la principales dudas que cualquier cazador de poleas tiene antes de cuestionarse cambiar a un arco tradicional sean siempre las mismas. Siempre dudas sobre las distancias efectivas de tiro, los cambios en el ajuste del material, cambiar de un arma con la que se apunta a otra con la que se estima ( tiro instintivo ). No es raro que el cambio, siempre se deje para otro momento.
Cualquier cazador arquero de poleas, maneja con suficiente consistencia tiros de caza desde 20 metros a incluso 50 metros. Salvando distancias en otros rangos, menos frecuentes, compara realmente mal si cuando hablamos de un arco tradicional marcamos rangos de caza más habituales entre los 12 a los 25 metros.

El arco tradicional requiere seguramente ser mucho más persistente en el entrenamiento, y entrar en un proceso progresivo de mejora. Con un poleas, contamos con tiro efectivo de 25 o 30 metras, el entrenamiento es menos exigente para mantener unos niveles de éxito a estas distancias. Este puede ser un primer freno y convendremos que importante: la necesidad de más y mejor práctica en el entreno.
Tal y como dicen los clásicos, el tiro – y aun más la caza – es un largo viaje en la busca de la consistencia en el proceso de ajuste y tiro, así como en la busca de la precisión.
Cuando ya se tiene cierta experiencia en caza con poleas, la mejor opción siempre va a ser buscar un arco tradicional de calidad. La calidad del material, puede obviarse si no pensamos realmente “ cazar”. Pero si este punto “ cazar” es determinante, la selección de material de nivel insuficiente, a veces es causa de algunas frustraciones e inseguridades.
Otro elemento muy diferenciador con respecto a un arco de poleas, es el hecho que a los pocos minutos de empezar a practicar con un arco compuesto, los resultados son muy evidentes y se desencadenan rápidamente. Con un tradicional, nuestros objetivos deben ser mucho más modestos al principio. Debemos ser conscientes que solo tras el paso de mucho tiempo y mucho entreno la evidencia de los resultados nos convencerá de que hemos tomado una buena opción.
Muchos cazadores expertos que usan arco compuesto, se encuentran en una llamada “ zona de confort ”. Cuentan con una seguridad de disparo efectivo muy alta y una tranquilidad inmediata en los lances , que el encanto y la magia de un arco de madera, aparentemente no les da.
Pero lejos de convenir que distancias por encima de los 25 o 30 metros son inusuales en caza con arco tradicional, no es menos cierto que un arquero tradicional acostumbrado a realizar tiros de caza real, es ciertamente igual o más efectivo que uno de poleas en esas distancias por debajo de los 25 metros. Si damos un vistazo a las estadísticas sobre distancias de impacto en caza con arco – tanto en USA como aquí en Europa – las distancias medias más usuales se encuentran por debajo de esas distancias de 20 metros. Podríamos sin duda, al menos cuestionarnos el hecho de que un arco tradicional es al menos igual de resolutivo y efectivo en la práctica que uno de poleas, dadas las distancias habituales “ reales “ de disparo.

Pero si hablamos de la caza con arco en la Península Ibérica, convendremos también que los aguardos son la forma más usada de cazar con arco. Salvo raras excepciones, dada la escasa luz a la que suele hacerse este tipo de lances, las distancias, las más de las veces apenas llegan a los 15 metros. A estas distancias y en estas circunstancias, por muchas razones es mucho más práctico un tradicional que un poleas. Expongamos algunas en una lista que no pretende ser exhaustiva:

  •   A este nivel de proximidad, abrir y anclar un poleas requiere un movimiento corporal previo, que normalmente un animal – tan próximo – no suele permitir hacer.
  •   Por otra parte si la pieza, situada a apenas 10 o 15 metros, nos ha permitido alzar el arco y armarlo, es muy posible que la escasa luz dificulte colocar al animal dentro del visor y luego dentro del “peep” . ( Muchos elementos intermedios en situación de escasa luz ).
  •   Aceptemos que escasísima luz podría habernos permitido, además de abrir y anclar, ser capaces de intuir la posición de la pieza. El uso habitual – que debería ser obligatorio por ley – de luz, genera un impacto en nuestra pupila que la hace cerrarse y que deja de tener las referencias tal difícilmente conseguidas. Nuestra pupila acostumbrada a la escasez de luz es golpeada con el reflejo de la luz del foco en el animal y en el entorno y se cierra bruscamente.
  •   Si a pesar de todo lo anterior el animal, nos da la oportunidad – y las décimas de segundo necesarias para ajustar nuestra pupila a las nuevas condiciones – tendremos un lance fructuoso.
  •   Otro elemento a considerar es el hecho de que un poleas, aun completamente silenciado, cuenta con infinidades de rodamientos y ejes metálicos que friccionan durante la apertura. Aunque nosotros no seamos capaces de detectarles, producen ultrasonidos que si son fácilmente escuchados en la gama de onda en la que una pieza de caza es capaz de escuchar sonidos.
  •   Un arco tradicional de caza, carece de elementos de puntería a colocar entre la pieza y nuestro ojo. El tiro con el arco canteado nos permite disparar son modificar nuestra visión binocular. Si somos capaces de ver al animal antes de tirar, no necesitaremos cambiar nada.
  •   El arco tradicional mantiene similares niveles de precisión a las distancias de caza reales mencionadas de hasta 25 metros. Además por esta misma razón es innecesario tener una estimación de las distancias, selección de pines en el visor, etc. No hay dudas y no se pierde seguridad y tiempo es esos mínimos instantes donde lo que no hay es tiempo para dudar.

Seguramente, este no sea un efectivo sistema para convencer a nadie. No lo pretende. Es únicamente una breve relación de razones o motivos que han llevado a muchos cazadores de arco compuesto a dar el cambio al arco tradicional.

Alejandro Martín “TioJander”

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Economista, Licenciado C.U.N.E.F.

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Intructor Caza con Arco.

Solo se trata de un termo VALIRA .-

Despiertan infinita curiosidad y atracción los comentarios y test de material como arcos, ropa, visores de caza, prismáticos, etc. Pero apenas he visto nada escrito sobre esos sufridos compañeros de mochila, que tan reparador y reconstituyente deleite nos aportan a media jornada de caza. Los termos.
De muchos tamaños claro, pero en mi caso, suelo utilizar un termo pequeño, para un par de cafés. En las frescas mañanas de rececho corcero, un par de sorbos de café te recomponen el alma. Pero allí donde mejor trabajan estos artefactos es en las noches gélidas de aguardo, y mejor si es con un caldito humeante dentro.

No abultan mucho y para las medias jornadas de caza – lo normal en estas nuestras tierras de caza – su peso compensa sobradamente la satisfacción que nos aportan.
Compré hace algunos años un par de estos termos – oferta 2X1 – de la marca VALIRA. Desconozco si esta marca es muy conocida, famosa o no. Pero a mí me da el servicio.
Uno de los termos VALIRA, ha venido sufriendo viajes conmigo en la mochila, cargado de café, té o especialmente caldo. Aguardos, monterías en apostaderos alpinos o recechos de primavera, pero el termo VALIRA….siempre en la mochila.
Hace algunos años, en una de esas monterías en la Sierra de Ayllón, apostado en lo alto de unos riscos, descubrí lo reponedor que es disfrutar de unos sorbos de café caliente, divisando el monte Ocejón. Medio termo da para un buen café y la otra mitad, para cuando la cosa se ponga fea al final de la jornada.
Tal cual disfruté el café. Procedí a cerrarlo rápido para mantener el calor y lo acurruqué a la mochila volviendo mi atención al curso de la montería, con esa impresionante vista desde lo alto del risco. Algún perro adelantado o algun pájaro, me hizo girar la cabeza estando sentado sobre las piedras. La desgracia hizo que apenas un roce de mi rodilla en la mochila, desencadenara un mínimo desequilibrio del termo VALIRA, que inició su descalabro piedras abajo, ante mi asombro.
Avanzaba rodando con su trémula redondez sobre la pared inclinada del risco. Caía al vacío tres o cuatro metros e impactaba de nuevo en otra plancha de piedra, sobre la que volvía a esquiar rodando un montón de metros más hasta volver a blincar en el vacío para estamparse finalmente contra otra zona de piedras donde me pareció dio fin al viaje. Miré a ambos lados y, afortunadamente, nadie presencio tan ridícula escena de mi pobre termo VALIRA.

Me entró la risa, de imaginar los restos de mi café, hechos papilla con los infinitos trocitos de cristal, que ahora estarían calmando su precipitado mareo treinta metros abajo o más. Y yo, sin café.
Casi era la hora de comer, dieron aviso de haber terminado la montería, y esperé a mi compañero Juan que se retiraba del puesto y se me acercaba desde la parte baja del risco. Como no podía ser de otra forma, fué a toparse con mi desgraciado termo VALIRA. Me preguntó si era mío y diciéndole yo que sí, le sugerí lo agarrase con cuidado de no mancharse y también por los cristales rotos. Juan sujeto el termo VALIRA y le destapó y sorprendentemente se atizó el café que aún estaba dentro y calentito.
Este mismo termo VALIRA, siguió prestando servicio civil algunos años más. Durante una visita de caza a mi amigo Florent, cuando ya me retiraba de un largo aguardo en el árbol, atiné mal al colocar el termo VALIRA en la mochila y cuando intentaba cerrarla, el famoso termo VALIRA nuevamente hico parapenting desde el treestand e perpetró un aparatoso impactó contra el suelo. Nuevamente sin daños directos, ni colaterales.
Al menos en otras dos ocasiones, y dada su suave redondez, se escurrió de las manos estando apostado en un árbol e impactó – no precisamente con suavidad – contra el suelo. Algunas veces con y otras sin líquido, sobrevivió a los lances. Llegue a pensar que lo vendían – 2X1 -, precisamente porque no se rompía, y las probabilidades de volver a comprar otro serían históricamente mínimas.
Otra de las utilidades de mi inmortal termo VALIRA, es la de acompañarme en los viajes largos. Le coloco en la guatera de mi puerta en el coche. El Discovery tiene un espacio ancho en el lateral de la puerta y entre los chalecos de seguridad, las llaves, linternas, etc., siempre hay sitio para tener a mano mi reconstituyente termo VALIRA. Hace unos dias viniendo de viaje de caza, aparqué el coche frente a mi casa. Llovía y el camino de tierra encharcado me hizo ir sacando por partes el equipaje. Volví por mi Termo VALIRA, abrí la puerta y se precipito al charquito que había justo debajo, apenas treinta centímetros de la bandeja del coche donde estaba. Y esta vez sí que sonaron cacharritos.
Mi termo VALIRA cae treinta metros al vacío sobre las rocas y no le pasa nada. Cae varias veces desde tres o cuatro metros desde un árbol y no le pasa nada. Cae apenas treinta centímetros a un charco desde el coche y…… se muere.
Sigo teniendo el otro Termo VALIRA, y naturalmente ahora entiendo lo del 2X1.

 

Alejandro Martín “TioJander”

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Economista, Licenciado C.U.N.E.F.

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CRISIS ECONOMICA Y CAMBIO DEL DÓLAR EN EL MERCADO DE ARQUERIA.

 

Después del caso Lehman Brothers en el 2007 – la mayor crisis financiera desde 1929 -, saltó una repentina crisis global que también afectó y mucho, al mercado nacional. No por haber negado repetidamente la existencia de la crisis durante el gobierno Zapatero, la realidad dejaría de ser la que fue. El retraso en aceptar los hechos tozudos y, por tanto, el tardar algunos años preciosos en poner medios para reactivar la situación, nos hundió aun más  en un pozo del que todos conocemos cuanto nos ha costado, no ya recuperarnos, si no tan solo encontrar  el resuello.

 

 

Hasta esas fechas, recuerdo que teníamos la sensación dulce de ser “ más ricos y más felices  que un alemán”. Montábamos los mejores coches, vestíamos sin duda ropas de alto copete y de marca , viajábamos al extranjero aireando la Visa, como si de pólvora del Rey se tratara. Recuerdo que muchos universitarios abandonaban sus estudios para incorporarse a trabajos sin especialización en el sector de la construcción, a cambio de suculentos sueldos, y subidos en una euforia de gasto que para sí quisiera cualquier cigarra.

¿ Y de los arcos ?.  Recuerdo ahora que en aquellos desenfrenados años previos a la crisis, quien más quien menos cada temporada estrenaba el nuevo modelo de arco y naturalmente de los de  alta gama.  Cada año a fin de temporada se revendían arcos con apenas  ocho meses de uso, y que daban paso en el armario a las nuevas adquisiciones de la temporada.  Eran arcos impecables de apenas unos cientos de tiros, sin apenas uso y que se vendían sin más, a mitad de precio  - con un pack de accesorios de idéntica factura – e increíblemente con idéntica rebaja. Mucha oferta; precios por los duelos. Eran los tiempos, en los que el banco te tenía que cambiar la tarjeta de crédito por desgaste físico de la banda magnética. Cualquier empleado con ingresos justos, viajábamos a África o a Estados Unidos para cazar o comprar arcos. “ What else “.  Estábamos en un estado de dopaje continuo y naturalmente ajenos a la realidad, ajenos a “ nuestra realidad ”. Y todo esto cohabitando con uno de los  niveles de paro – real o no – más altos de entre los países llamados desarrollados. 

Pero además de la euforia, nuestro amado Euro marcaba niveles de cambio con el dólar en ratios del  1.3 %.  Los americanos se “jartaban “ a vender arcos y nosotros – ante semejante poderío -  nos empachábamos a comprar “ojipláticos”  de euforia.  Un arco de 500 dólares en tienda en  USA, puesto aquí y después de pagar IVA, transporte y aranceles,  le disfrutábamos en  algo  menos de 500 euros. “ una ganga “, ¿ recuerdan ?.

Aparente alto nivel económico y tipo de cambio con una ventaja increíble: Una mezcla explosiva.   Y ciertamente , ……..explotó.

 

 

La crisis,  que aquí se dejo sentir a partir de 2009, fue ciertamente gruesa. La burbuja inmobiliaria, dio al traste una de nuestras más potentes industrias. Tal vez también aquí, siendo justos, debamos agradecer al Sr. Aznar, su esfuerzo por concentrar en este sector los recursos de tiempos que fueron buenos, y que seguramente habría sido mejor  repartir con otros sectores de mejor pronostico. ¡ Aquí hoy hay para todos ¡. Los conservadores ayudaron a crearla, los socialistas no quisieron verla venir y nosotros mientras dale que te pego a la visa y viviendo a crédito y  “ a la luna de Valencia “.  “ Entre todos la mataron y ella sola se murió ”.

El paro se disparó, y naturalmente se manifestaron bolsas de desempleo  irreales que pasaron a serlo en la más dura de sus afecciones. El nivel de renta se desplomó, también empezó a caer el ahorro – había que comer – y naturalmente la inversión del país – el dinero es miedoso – . Encefalograma plano.  El gobierno de los Populares intentó poner parches en los agujeros, poner sobriedad   tomando algunas desagradables  decisiones y, sobre todo insistió en airear a los españoles eso de que….” no éramos ricos “ y que tardaríamos años en dejar de ser pobres. A nadie nos gusta escuchar esto, y a todos nos “ mola “ escuchar cantos de sirena en diferentes rumbos. ¿ Quien tiene la culpa?….naturalmente los ricos, ¿ quien sino ?.

Las visas, dejaron de funcionar y naturalmente los coches se cambiaban solo por algunos, y solo  cuando  se caían de viejos. Los ricos – como acurre en todas las crisis, siempre fue así  – se tornaron aun más ricos y los “ menos ricos “ apenas llagábamos a fin de mes. En un país de “ hidalgos ” como este, solo es aceptable hablar de menos ricos, aun cuando la situación sea ciertamente de pobreza.  Así nos va.

¿ Y el cambio con el dólar ?. Para más  “ INRI “ el  rating Dólar/Euro, poco a poco fue acercándose a los valores que hoy tenemos y que son casi paritarios. Casi un dólar / un Euro. Además del desplome del nivel de renta, el paro, y los demás efectos de esta maldita y larga crisis, ahora el mismo arco de 500 dólares, nos costaba algo más de los 650 euros. Y además, todo esto, con la Visa en la UVI, o lo que es ciertamente aun peor, con las cuotas de la hipoteca sin poderse pagar y  desde hace meses. Nuestro nivel de renta ya era otro, éramos…mucho “ menos ricos “ que antes de la crisis.

Con un montón de antiguos usuarios del arco en paro, y que contaban algunos ahorros indemnizatorios, muchos jóvenes “cincuentañeros”, vieron la oportunidad de seguirse ganando la vida en el antaño aparente suculento mercado de arquería nacional.  El círculo de amistades o los socios comunes del club, podrían bastar para mantener un  discreto pero fácil flujo de ingresos. Pero si la crisis y el cambio del dólar no fueron suficientes, el puñetero internet  entró en auge y termino de “ parir la abuela “.  Hoy la Visa esta casi impoluta – ni un solo arañazo -, y se mira y se remira antes de comprar. Al final el “ cincuentañero “ animoso, termina por tener que competir con las grandes y poderosas  cadenas de venta de arcos On-Line.  ! Lo único que podría pasarnos  ya es que nos cayera un rayo ¡. Suma y sigue . Es cual los tiempos de la “ pertinaz sequía “ en tiempos del General, y eso que había pantanos, ( convengamos que esto al menos, si habría que agradecérselo…a D. Francisco me refiero ).

Hasta la crisis, íbamos a las tiendas y comprábamos, con la única premisa de saber que era “ lo último “ y lo más atómico del mercado. ¡ Zas, Zas ¡…. Visazo, y al campo de tiro a presumir.  Tras la crisis, cuando ya el arco no da más de sí y se cae a cachos, y la cinta americana no puede hacer más milagros, miramos y remiramos en “ cienes ” y “ cienes “ de tiendas  de las llamadas Online, de las de aquí y de las de allí.  Ahora cuando finalmente encontramos el precio más bajo, llamamos al “ cincuentañero ” amiguete, y se lo pedimos así como si le hiciéramos realmente un favor. Se lo pedimos a ese precio y naturalmente le exigimos nos lo traiga “ in-person “ al club.   El lacrimógeno  “ cincuentañero “, a la postre nuevo empresario del sector, ve repetidamente que operación comercial tras operación comercial, “ en no comiendo, va sacando pa los gastos “.  A esto me refería reglones atrás,  con lo de  “el parto de la abuela”.

Cada año en España se crean entre 8 y 10 nuevas tiendas virtuales de arquería, y se cierran otras tantas.  No menos de 30 o 35  podrían encontrarse dándole a la tecla en un ordenador a día de hoy. Son tiendas creadas sin apenas costes, sin ninguna inversión, los más de los casos gerenciadas por aficionados a la arquería pero con escasa vocación y nulas dotes empresariales las más de las veces. Empresas sin apenas capital, y que naturalmente carecen de stock, esperando  atender la búsqueda del material que les es encargado por sus más cercanos  clientes – por sus amigos – , y no morir en el intento. Ahora son los amigos – los clientes – quienes te piden el producto, y te indican el precio. ……. ¡ Es lo que hay ¡.

Alejandro Martín “TioJander”

www.arcodos.com

Economista, Licenciado C.U.N.E.F.

Consultor financiero

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POSICIONES ATÍPICAS DE TIRO EN CAZA CON ARCO: ( 1 ) DE RODILLAS.

POSICIONES ATÍPICAS EN CAZA CON ARCO : ( 1 ) DE RODILLAS.

Seamos realistas. En caza real las cosas no son nuca como se ha entrenado en el campo de tiro.

Las más de las veces podemos entrenar disparos muy próximos a la realidad de lo que será un disparo desde un aguardo en un puesto elevado. Podemos también simular y entrenar un disparo desde un puesto en el suelo, en el que aguardemos en posición de sentados. Es incluso frecuente que en algunos campos de tiro se cuente con algunos “blind”, para ejercitarse en el tiro desde el interior de estos puestos, y simular idénticos disparos a generar en caza real.

Pero recechar por el monte o perseguir animales en movimiento, aun siendo seguramente la forma menos habitual de cazar con arco, la menos rentable, la más exigente técnicamente, siempre nos sorprende con las posiciones de tiro más inverosímiles.

La caza al rececho, requiere una muy sutil y entrenada técnica de aproximación, de ejercitarse con movimientos lentos y silenciosos. Acercarse hasta apenas una decena de metros es – reconozcámoslo – casi imposible. Se requiere un alarde de equilibrio a la hora de desplazar uno de los pies, manteniendo sólida y equilibradamente posicionado el otro. Y todo con un sumo nivel de control del ruido que ejercemos.

La imagen del cazador arquero aproximándose lentamente al animal que reposa comiendo o descansando, mientras se cuida de la traición de brisas y cambios de aire, hasta generar un disparo a escasos quince o veinte metros, es realmente inusual.

Los normal es generar rápidas aproximaciones por parte del cazador – una vez localizada la pieza a distancia – protegido por repechos de terreno o arbustos y que le defiendan visualmente del animal a cazar. Intervalos de aproximación rápidos al principio y muy lentos después, se intercalan con espacios de completa inmovilidad. Estos intervalos de tiempo no siempre son cortos y la interpretación del lance, puede llevarnos a que deban de ser prolongados. El animal a cazar, también juega esta partida y, si hemos jugado bien nuestras cartas es posible que en los últimos metros, la pieza sea la que se mueva y la que se nos acerque finalmente.

Puesto el “toro en suerte”, válgame el símil taurino, casi siempre nos encontraremos en una posición agachada, que disimule nuestra silueta y que nos facilite un tiro estable y rápido. Casi siempre estar agachados es una opción, aunque no la que nos ofrezca un ejercicio del disparo más estable y rápido.

De rodillas, mantenemos cuatro puntos de contacto estable con el suelo – rodillas y pies – y la incorporación es fácil rápida. Si hemos estado agachados, habremos mantenido nuestras nalgas pegadas a los tobillos. Sin apenas movimientos ni ruido podremos balancear el peso a uno u otro muslo, o reposar las nalgas en uno u otro de nuestros talones. Lo mejor y más práctico es mantener el arco vertical y listo para el disparo – si utilizamos un arco largo, tal vez la posición de la foto sea la menos aparatosa. El objetivo, evitar así movimientos en el momento de la verdad.

Dependiendo del tamaño del arco, la orografía del lugar y de nuestra envergadura, podremos realizar el disparo sentados sobre los tobillos, o lo que suele ser habitual alzando el cuerpo sobre las rodillas.

Es una posición de estabilidad para nuestra espalda. El eje de la espalda, siempre es lo que manda.En consecuencia, es una posición a entrenar.

Parece sencillo, pero…. ¡ arrodíllate, asienta tus posaderas en los tobillos, arma el arco y álzate unos centímetros sobre tus rodillas y dispara ¡ . ¿ No era tan fácil ¿ ¿ Verdad ?.

Alejandro Martín ” TioJander “

www.arcodos.com

CAZA CON ARCO DEL CIERVO EN BERREA – ZONAS DE IMPACTO Y SU REACCION ( 4 )

De esta breve serie  de notas  sobre  cuatro lugares de impacto habituales de una flecha de caza  en un ciervo,  este cuarto y último escrito,  el tiro en la panza, suele ser el menos venturoso y más desgraciado.

Es casi siempre, el lugar de colocación de la flecha a evitar a toda costa. El temido tiro en las tripas.

Notas anteriores:

  1. Zonas de Impacto y la Reacción Posterior Disparo en la escápula
  2. Zonas de Impacto y la Reacción Posterior Disparo en Columna
  3. Zonas de Impacto y la Reacción Posterior Disparo en el Tórax 

  : Impacto en la Panza.-

Una flecha impacta en la zona trasera de las costillas interesando la zona abdominal, un disparo en las tripas. Mal pronóstico.

 

Con independencia del resultado final, la panza siempre es un objetivo a evitar.

Ocupando un gran espacio físico dentro de la anatomía de un ciervo, las probabilidades de impactar son, en consecuencia, altas.

 A veces un tiro  de atrás a adelante,  de tres cuartos traseros con el ciervo cruzado, busca los pulmones entrando desde  detrás de las costillas y toca la panza en su tránsito. En su camino la flecha podría cruzar el hígado y un pulmón y ser letal. Pero no deja de ser un disparo de fortuna y muy arriesgado aunque el resultado sea la muerte del ciervo.   

Un ciervo que ha recibido un disparo de flecha en la zona abdominal, se resiente en la zona trasera, se suele agachar ligeramente. Inmediatamente después inicia una larga carrera que raramente cesa antes de 70 o 100 metros.  Resulta habitual, tras colocar una flecha en la panza, intuir  que el ciervo corre encorvado, corre encogido. Tras esa carrera inicial, es muy raro que el animal se tumbe. Lo normal es que siga lentamente caminando o escapando lentamente siendo extraño  que se encame a menos de 300 metros. Estas notas son sobre lo que suelen hacer algunos ciervos, pero cada animal y cada tiro son diferentes. Sirva solo como orientación.

 

 

Si localizamos nuestra flecha tras el disparo, normalmente encontraremos restos estomacales pestilentes. Restos del contenido del estómago. Tendremos sangre acuosa y restos de color verde viscoso y un olor fecal.  Por otro lado, si hemos tocado el hígado, encontraremos además de lo anterior sangre oscura pero abundante. Un impacto sobre el hígado depara una muerte casi segura, además el ciervo no podrá ir muy lejos y afortunadamente se desangrará  rápido.

En un disparo sobre el hígado, deberíamos esperar una o dos horas antes de buscar el ciervo. Evitaremos que huya lejos y dificulte su recuperación. Tengamos paciencia. Como se suele decir en el argot, “ hay que dejar que se enfrie “, para procurar una muerte más rápida y una recuperación próxima.

Si solo hemos localizado en la flecha, restos del contenido estomacal, y no sangre del hígado, lo más prudente es dejar que el ciervo se encame. Esperar  de 10 a 14 horas será la mejor estrategia para poder intentar su busca. Seguramente así podamos encontrar  nuestro ciervo tumbado y muerto. 

Alejandro Martín “TioJander”

www.arcodos.com

Economista, Licenciado C.U.N.E.F.

Consultor financiero

Otros escritos de esta serie :

   El impacto con flecha en la  Escápula.  ( Primera parte  ) .

   El  impacto en la Columna. ( Segunda parte )

   El impacto en el Tórax. ( Tercera parte )

 

CAZA CON ARCO Y PRENSA.

Hasta hace pocos años la escasa población de cazadores con arco peninsular, había dejado ya casi sin interés la publicación de artículos  en revistas de caza. Pero afortunadamente algo  ya está cambiando.

La práctica de esta modalidad ha venido asentándose, el número de cazadores que elegimos el arco es cada vez más alto. Ya no somos aquel típico y tópico cazador que tenía un arco, porque no podía tener un rifle y que cazaba ciervas, solo porque eran más baratas que cualquier otra pieza.  Hemos crecido en número y no me equivoco en pensar que también el concepto que tienen el resto de cazadores sobre nosotros ha cambiado radicalmente también.

Durante estos años  duros, he podido publicar algunos artículos en la prensa de papel,  en la prensa en formato digital y también  he participado en algunos programas de radio y de televisión.  Pero en los últimos años  lo que ha cambiado diametralmente  es la tipología del cazador medio que caza con arco aquí, en España, en la Península.

Por fin, la gente entiende que cazar con arco fue y es siempre, más cara que el  hacerlo con rifle. No se trata del número de jornadas necesarias para  conseguir un “ exitus lethalis “ que ya  dispararía  en mucho el coste. No lo es solo. Lo es también el precio de los equipos, los arcos, la ropa tan exigente que se necesita, etc. Además muchos propietarios de fincas, que antes miraban con recelo a pobretón arquero, ahora le miman, sabedores de que es tan exigente como el que más, tan experto como el que más y que paga…como el resto cuanto menos.  Esta es la clave del éxito.  Hace diez años participé en una charla de la que reviso hoy mis notas, y argumentaba yo entonces sobre este aspecto, pronosticando el despegue de la actividad solo cuando cambiara la tipología del arquero, como así ha sido.

 

Muchos gurúes “ fantoches”, presionaron – y lo siguen haciendo – al colectivo de arqueros con trastocados y trasnochados conceptos traídos de ultramar. Como si nuestros territorios en algo se parecieran a las inmensas zonas de caza de América o Australia. Pero al final las formas, los estilos y los conceptos han caído por su propio peso a lo que sería de esperar. Los guetos exclusivos en cotos de caza para arco, fueron un inmenso error, encasillar al arquero en grupos de pobretones que  “ aprovechaban” la caza de hembras y el resto de lances sobrantes fue otro error, mitificar al arco como herramienta de caza selectiva en zonas especiales ( es barato, da buena imagen política y cosas así, aun siendo desechada en la mayoría de oficinas de caza Americanas ) fue  también otro grandísimo error.

El cazador con arco es considerado por fin, otro cazador más. Peculiar, pero un cazador más. No es un ecologista con un arma de segundo nivel, que mata de forma “ light”.  El cazador con arco, es un factor económico, es un  “cliente “ tan especial y poderoso como cualquier otro cazador de “ pólvora “.

Hace años, uno de los actuales directivos federativos franceses, y buen amigo, me insistía en el gran error español de encapsular la caza con arco fuera del resto del colectivo cazador. En Francia el éxito les sobrevino cuando  los arqueros compartieron cotos y caza con el resto de cazadores. No pedían ventaja, no exigían zonas de exclusión, tampoco pedían precios extras, ni temporadas especiales. En muy poco tiempo los cazadores franceses pasaron de ver a los arqueros como  adversarios a verles como  compañeros de caza.     ¡ Aquí, aun no es siempre  así ¡. Y bueno sería preguntarnos, una y mil veces las razones.

 

La excusa de este post es la reciente publicación de dos interesantísimos artículos de dos buenos amigos, sobre caza con arco. Ambos muy bien trenzados, escritos de forma agradable y rigurosa a la vez, y en los que he tenido el honor y la gran suerte de poder  participa con modestísimas aportaciones que espero no hayan dañado mucho el resultado final

Moisés D. Boza escribe en la revista   “ Hunting in the world “  de Enero un artículo sobre puntas de caza para flecha fabricadas en Europa. Un estupendo material gráfico y unos test de material realmente sorprendente e impactante. Si tenéis ocasión leerlo, merece mucho la pena.

 

Salva Ramírez en el número de Febrero de la revista “ Trofeo ”, escribe un artículo sobre la colocación de la flecha.  Un escrito muy recomendable, francamente bien presentado y escrito. Hace algunos meses Salva me pidió le realizara unas láminas anatómicas para incluir en el escrito y, por suerte para mí, las ha incluido y trufan su  texto y comentarios, en lo que creo es un conjunto de mucho nivel. Es una gran motivación para mí, sacar los pinceles de nuevo, rebuscar en los libros de veterinaria y trabajar con las radiografías de jabalíes y ciervos. 

 

 

Felicidades y gracias a ambos.

www.arcodos.com

Economista, Licenciado CUNEF

Consultor financiero

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