Solo se trata de un termo VALIRA .-

Despiertan infinita curiosidad y atracción los comentarios y test de material como arcos, ropa, visores de caza, prismáticos, etc. Pero apenas he visto nada escrito sobre esos sufridos compañeros de mochila, que tan reparador y reconstituyente deleite nos aportan a media jornada de caza. Los termos.
De muchos tamaños claro, pero en mi caso, suelo utilizar un termo pequeño, para un par de cafés. En las frescas mañanas de rececho corcero, un par de sorbos de café te recomponen el alma. Pero allí donde mejor trabajan estos artefactos es en las noches gélidas de aguardo, y mejor si es con un caldito humeante dentro.

No abultan mucho y para las medias jornadas de caza – lo normal en estas nuestras tierras de caza – su peso compensa sobradamente la satisfacción que nos aportan.
Compré hace algunos años un par de estos termos – oferta 2X1 – de la marca VALIRA. Desconozco si esta marca es muy conocida, famosa o no. Pero a mí me da el servicio.
Uno de los termos VALIRA, ha venido sufriendo viajes conmigo en la mochila, cargado de café, té o especialmente caldo. Aguardos, monterías en apostaderos alpinos o recechos de primavera, pero el termo VALIRA….siempre en la mochila.
Hace algunos años, en una de esas monterías en la Sierra de Ayllón, apostado en lo alto de unos riscos, descubrí lo reponedor que es disfrutar de unos sorbos de café caliente, divisando el monte Ocejón. Medio termo da para un buen café y la otra mitad, para cuando la cosa se ponga fea al final de la jornada.
Tal cual disfruté el café. Procedí a cerrarlo rápido para mantener el calor y lo acurruqué a la mochila volviendo mi atención al curso de la montería, con esa impresionante vista desde lo alto del risco. Algún perro adelantado o algun pájaro, me hizo girar la cabeza estando sentado sobre las piedras. La desgracia hizo que apenas un roce de mi rodilla en la mochila, desencadenara un mínimo desequilibrio del termo VALIRA, que inició su descalabro piedras abajo, ante mi asombro.
Avanzaba rodando con su trémula redondez sobre la pared inclinada del risco. Caía al vacío tres o cuatro metros e impactaba de nuevo en otra plancha de piedra, sobre la que volvía a esquiar rodando un montón de metros más hasta volver a blincar en el vacío para estamparse finalmente contra otra zona de piedras donde me pareció dio fin al viaje. Miré a ambos lados y, afortunadamente, nadie presencio tan ridícula escena de mi pobre termo VALIRA.

Me entró la risa, de imaginar los restos de mi café, hechos papilla con los infinitos trocitos de cristal, que ahora estarían calmando su precipitado mareo treinta metros abajo o más. Y yo, sin café.
Casi era la hora de comer, dieron aviso de haber terminado la montería, y esperé a mi compañero Juan que se retiraba del puesto y se me acercaba desde la parte baja del risco. Como no podía ser de otra forma, fué a toparse con mi desgraciado termo VALIRA. Me preguntó si era mío y diciéndole yo que sí, le sugerí lo agarrase con cuidado de no mancharse y también por los cristales rotos. Juan sujeto el termo VALIRA y le destapó y sorprendentemente se atizó el café que aún estaba dentro y calentito.
Este mismo termo VALIRA, siguió prestando servicio civil algunos años más. Durante una visita de caza a mi amigo Florent, cuando ya me retiraba de un largo aguardo en el árbol, atiné mal al colocar el termo VALIRA en la mochila y cuando intentaba cerrarla, el famoso termo VALIRA nuevamente hico parapenting desde el treestand e perpetró un aparatoso impactó contra el suelo. Nuevamente sin daños directos, ni colaterales.
Al menos en otras dos ocasiones, y dada su suave redondez, se escurrió de las manos estando apostado en un árbol e impactó – no precisamente con suavidad – contra el suelo. Algunas veces con y otras sin líquido, sobrevivió a los lances. Llegue a pensar que lo vendían – 2X1 -, precisamente porque no se rompía, y las probabilidades de volver a comprar otro serían históricamente mínimas.
Otra de las utilidades de mi inmortal termo VALIRA, es la de acompañarme en los viajes largos. Le coloco en la guatera de mi puerta en el coche. El Discovery tiene un espacio ancho en el lateral de la puerta y entre los chalecos de seguridad, las llaves, linternas, etc., siempre hay sitio para tener a mano mi reconstituyente termo VALIRA. Hace unos dias viniendo de viaje de caza, aparqué el coche frente a mi casa. Llovía y el camino de tierra encharcado me hizo ir sacando por partes el equipaje. Volví por mi Termo VALIRA, abrí la puerta y se precipito al charquito que había justo debajo, apenas treinta centímetros de la bandeja del coche donde estaba. Y esta vez sí que sonaron cacharritos.
Mi termo VALIRA cae treinta metros al vacío sobre las rocas y no le pasa nada. Cae varias veces desde tres o cuatro metros desde un árbol y no le pasa nada. Cae apenas treinta centímetros a un charco desde el coche y…… se muere.
Sigo teniendo el otro Termo VALIRA, y naturalmente ahora entiendo lo del 2X1.

 

Alejandro Martín “TioJander”

www.arcodos.com

Economista, Licenciado C.U.N.E.F.

Consultor financiero

facebook.com/tiojander.alejandromartin

CRISIS ECONOMICA Y CAMBIO DEL DÓLAR EN EL MERCADO DE ARQUERIA.

 

Después del caso Lehman Brothers en el 2007 – la mayor crisis financiera desde 1929 -, saltó una repentina crisis global que también afectó y mucho, al mercado nacional. No por haber negado repetidamente la existencia de la crisis durante el gobierno Zapatero, la realidad dejaría de ser la que fue. El retraso en aceptar los hechos tozudos y, por tanto, el tardar algunos años preciosos en poner medios para reactivar la situación, nos hundió aun más  en un pozo del que todos conocemos cuanto nos ha costado, no ya recuperarnos, si no tan solo encontrar  el resuello.

 

 

Hasta esas fechas, recuerdo que teníamos la sensación dulce de ser “ más ricos y más felices  que un alemán”. Montábamos los mejores coches, vestíamos sin duda ropas de alto copete y de marca , viajábamos al extranjero aireando la Visa, como si de pólvora del Rey se tratara. Recuerdo que muchos universitarios abandonaban sus estudios para incorporarse a trabajos sin especialización en el sector de la construcción, a cambio de suculentos sueldos, y subidos en una euforia de gasto que para sí quisiera cualquier cigarra.

¿ Y de los arcos ?.  Recuerdo ahora que en aquellos desenfrenados años previos a la crisis, quien más quien menos cada temporada estrenaba el nuevo modelo de arco y naturalmente de los de  alta gama.  Cada año a fin de temporada se revendían arcos con apenas  ocho meses de uso, y que daban paso en el armario a las nuevas adquisiciones de la temporada.  Eran arcos impecables de apenas unos cientos de tiros, sin apenas uso y que se vendían sin más, a mitad de precio  - con un pack de accesorios de idéntica factura – e increíblemente con idéntica rebaja. Mucha oferta; precios por los duelos. Eran los tiempos, en los que el banco te tenía que cambiar la tarjeta de crédito por desgaste físico de la banda magnética. Cualquier empleado con ingresos justos, viajábamos a África o a Estados Unidos para cazar o comprar arcos. “ What else “.  Estábamos en un estado de dopaje continuo y naturalmente ajenos a la realidad, ajenos a “ nuestra realidad ”. Y todo esto cohabitando con uno de los  niveles de paro – real o no – más altos de entre los países llamados desarrollados. 

Pero además de la euforia, nuestro amado Euro marcaba niveles de cambio con el dólar en ratios del  1.3 %.  Los americanos se “jartaban “ a vender arcos y nosotros – ante semejante poderío -  nos empachábamos a comprar “ojipláticos”  de euforia.  Un arco de 500 dólares en tienda en  USA, puesto aquí y después de pagar IVA, transporte y aranceles,  le disfrutábamos en  algo  menos de 500 euros. “ una ganga “, ¿ recuerdan ?.

Aparente alto nivel económico y tipo de cambio con una ventaja increíble: Una mezcla explosiva.   Y ciertamente , ……..explotó.

 

 

La crisis,  que aquí se dejo sentir a partir de 2009, fue ciertamente gruesa. La burbuja inmobiliaria, dio al traste una de nuestras más potentes industrias. Tal vez también aquí, siendo justos, debamos agradecer al Sr. Aznar, su esfuerzo por concentrar en este sector los recursos de tiempos que fueron buenos, y que seguramente habría sido mejor  repartir con otros sectores de mejor pronostico. ¡ Aquí hoy hay para todos ¡. Los conservadores ayudaron a crearla, los socialistas no quisieron verla venir y nosotros mientras dale que te pego a la visa y viviendo a crédito y  “ a la luna de Valencia “.  “ Entre todos la mataron y ella sola se murió ”.

El paro se disparó, y naturalmente se manifestaron bolsas de desempleo  irreales que pasaron a serlo en la más dura de sus afecciones. El nivel de renta se desplomó, también empezó a caer el ahorro – había que comer – y naturalmente la inversión del país – el dinero es miedoso – . Encefalograma plano.  El gobierno de los Populares intentó poner parches en los agujeros, poner sobriedad   tomando algunas desagradables  decisiones y, sobre todo insistió en airear a los españoles eso de que….” no éramos ricos “ y que tardaríamos años en dejar de ser pobres. A nadie nos gusta escuchar esto, y a todos nos “ mola “ escuchar cantos de sirena en diferentes rumbos. ¿ Quien tiene la culpa?….naturalmente los ricos, ¿ quien sino ?.

Las visas, dejaron de funcionar y naturalmente los coches se cambiaban solo por algunos, y solo  cuando  se caían de viejos. Los ricos – como acurre en todas las crisis, siempre fue así  – se tornaron aun más ricos y los “ menos ricos “ apenas llagábamos a fin de mes. En un país de “ hidalgos ” como este, solo es aceptable hablar de menos ricos, aun cuando la situación sea ciertamente de pobreza.  Así nos va.

¿ Y el cambio con el dólar ?. Para más  “ INRI “ el  rating Dólar/Euro, poco a poco fue acercándose a los valores que hoy tenemos y que son casi paritarios. Casi un dólar / un Euro. Además del desplome del nivel de renta, el paro, y los demás efectos de esta maldita y larga crisis, ahora el mismo arco de 500 dólares, nos costaba algo más de los 650 euros. Y además, todo esto, con la Visa en la UVI, o lo que es ciertamente aun peor, con las cuotas de la hipoteca sin poderse pagar y  desde hace meses. Nuestro nivel de renta ya era otro, éramos…mucho “ menos ricos “ que antes de la crisis.

Con un montón de antiguos usuarios del arco en paro, y que contaban algunos ahorros indemnizatorios, muchos jóvenes “cincuentañeros”, vieron la oportunidad de seguirse ganando la vida en el antaño aparente suculento mercado de arquería nacional.  El círculo de amistades o los socios comunes del club, podrían bastar para mantener un  discreto pero fácil flujo de ingresos. Pero si la crisis y el cambio del dólar no fueron suficientes, el puñetero internet  entró en auge y termino de “ parir la abuela “.  Hoy la Visa esta casi impoluta – ni un solo arañazo -, y se mira y se remira antes de comprar. Al final el “ cincuentañero “ animoso, termina por tener que competir con las grandes y poderosas  cadenas de venta de arcos On-Line.  ! Lo único que podría pasarnos  ya es que nos cayera un rayo ¡. Suma y sigue . Es cual los tiempos de la “ pertinaz sequía “ en tiempos del General, y eso que había pantanos, ( convengamos que esto al menos, si habría que agradecérselo…a D. Francisco me refiero ).

Hasta la crisis, íbamos a las tiendas y comprábamos, con la única premisa de saber que era “ lo último “ y lo más atómico del mercado. ¡ Zas, Zas ¡…. Visazo, y al campo de tiro a presumir.  Tras la crisis, cuando ya el arco no da más de sí y se cae a cachos, y la cinta americana no puede hacer más milagros, miramos y remiramos en “ cienes ” y “ cienes “ de tiendas  de las llamadas Online, de las de aquí y de las de allí.  Ahora cuando finalmente encontramos el precio más bajo, llamamos al “ cincuentañero ” amiguete, y se lo pedimos así como si le hiciéramos realmente un favor. Se lo pedimos a ese precio y naturalmente le exigimos nos lo traiga “ in-person “ al club.   El lacrimógeno  “ cincuentañero “, a la postre nuevo empresario del sector, ve repetidamente que operación comercial tras operación comercial, “ en no comiendo, va sacando pa los gastos “.  A esto me refería reglones atrás,  con lo de  “el parto de la abuela”.

Cada año en España se crean entre 8 y 10 nuevas tiendas virtuales de arquería, y se cierran otras tantas.  No menos de 30 o 35  podrían encontrarse dándole a la tecla en un ordenador a día de hoy. Son tiendas creadas sin apenas costes, sin ninguna inversión, los más de los casos gerenciadas por aficionados a la arquería pero con escasa vocación y nulas dotes empresariales las más de las veces. Empresas sin apenas capital, y que naturalmente carecen de stock, esperando  atender la búsqueda del material que les es encargado por sus más cercanos  clientes – por sus amigos – , y no morir en el intento. Ahora son los amigos – los clientes – quienes te piden el producto, y te indican el precio. ……. ¡ Es lo que hay ¡.

Alejandro Martín “TioJander”

www.arcodos.com

Economista, Licenciado C.U.N.E.F.

Consultor financiero

facebook.com/tiojander.alejandromartin

POSICIONES ATÍPICAS DE TIRO EN CAZA CON ARCO: ( 1 ) DE RODILLAS.

POSICIONES ATÍPICAS EN CAZA CON ARCO : ( 1 ) DE RODILLAS.

Seamos realistas. En caza real las cosas no son nuca como se ha entrenado en el campo de tiro.

Las más de las veces podemos entrenar disparos muy próximos a la realidad de lo que será un disparo desde un aguardo en un puesto elevado. Podemos también simular y entrenar un disparo desde un puesto en el suelo, en el que aguardemos en posición de sentados. Es incluso frecuente que en algunos campos de tiro se cuente con algunos “blind”, para ejercitarse en el tiro desde el interior de estos puestos, y simular idénticos disparos a generar en caza real.

Pero recechar por el monte o perseguir animales en movimiento, aun siendo seguramente la forma menos habitual de cazar con arco, la menos rentable, la más exigente técnicamente, siempre nos sorprende con las posiciones de tiro más inverosímiles.

La caza al rececho, requiere una muy sutil y entrenada técnica de aproximación, de ejercitarse con movimientos lentos y silenciosos. Acercarse hasta apenas una decena de metros es – reconozcámoslo – casi imposible. Se requiere un alarde de equilibrio a la hora de desplazar uno de los pies, manteniendo sólida y equilibradamente posicionado el otro. Y todo con un sumo nivel de control del ruido que ejercemos.

La imagen del cazador arquero aproximándose lentamente al animal que reposa comiendo o descansando, mientras se cuida de la traición de brisas y cambios de aire, hasta generar un disparo a escasos quince o veinte metros, es realmente inusual.

Los normal es generar rápidas aproximaciones por parte del cazador – una vez localizada la pieza a distancia – protegido por repechos de terreno o arbustos y que le defiendan visualmente del animal a cazar. Intervalos de aproximación rápidos al principio y muy lentos después, se intercalan con espacios de completa inmovilidad. Estos intervalos de tiempo no siempre son cortos y la interpretación del lance, puede llevarnos a que deban de ser prolongados. El animal a cazar, también juega esta partida y, si hemos jugado bien nuestras cartas es posible que en los últimos metros, la pieza sea la que se mueva y la que se nos acerque finalmente.

Puesto el “toro en suerte”, válgame el símil taurino, casi siempre nos encontraremos en una posición agachada, que disimule nuestra silueta y que nos facilite un tiro estable y rápido. Casi siempre estar agachados es una opción, aunque no la que nos ofrezca un ejercicio del disparo más estable y rápido.

De rodillas, mantenemos cuatro puntos de contacto estable con el suelo – rodillas y pies – y la incorporación es fácil rápida. Si hemos estado agachados, habremos mantenido nuestras nalgas pegadas a los tobillos. Sin apenas movimientos ni ruido podremos balancear el peso a uno u otro muslo, o reposar las nalgas en uno u otro de nuestros talones. Lo mejor y más práctico es mantener el arco vertical y listo para el disparo – si utilizamos un arco largo, tal vez la posición de la foto sea la menos aparatosa. El objetivo, evitar así movimientos en el momento de la verdad.

Dependiendo del tamaño del arco, la orografía del lugar y de nuestra envergadura, podremos realizar el disparo sentados sobre los tobillos, o lo que suele ser habitual alzando el cuerpo sobre las rodillas.

Es una posición de estabilidad para nuestra espalda. El eje de la espalda, siempre es lo que manda.En consecuencia, es una posición a entrenar.

Parece sencillo, pero…. ¡ arrodíllate, asienta tus posaderas en los tobillos, arma el arco y álzate unos centímetros sobre tus rodillas y dispara ¡ . ¿ No era tan fácil ¿ ¿ Verdad ?.

Alejandro Martín ” TioJander “

www.arcodos.com

CAZA CON ARCO DEL CIERVO EN BERREA – ZONAS DE IMPACTO Y SU REACCION ( 4 )

De esta breve serie  de notas  sobre  cuatro lugares de impacto habituales de una flecha de caza  en un ciervo,  este cuarto y último escrito,  el tiro en la panza, suele ser el menos venturoso y más desgraciado.

Es casi siempre, el lugar de colocación de la flecha a evitar a toda costa. El temido tiro en las tripas.

Notas anteriores:

  1. Zonas de Impacto y la Reacción Posterior Disparo en la escápula
  2. Zonas de Impacto y la Reacción Posterior Disparo en Columna
  3. Zonas de Impacto y la Reacción Posterior Disparo en el Tórax 

  : Impacto en la Panza.-

Una flecha impacta en la zona trasera de las costillas interesando la zona abdominal, un disparo en las tripas. Mal pronóstico.

 

Con independencia del resultado final, la panza siempre es un objetivo a evitar.

Ocupando un gran espacio físico dentro de la anatomía de un ciervo, las probabilidades de impactar son, en consecuencia, altas.

 A veces un tiro  de atrás a adelante,  de tres cuartos traseros con el ciervo cruzado, busca los pulmones entrando desde  detrás de las costillas y toca la panza en su tránsito. En su camino la flecha podría cruzar el hígado y un pulmón y ser letal. Pero no deja de ser un disparo de fortuna y muy arriesgado aunque el resultado sea la muerte del ciervo.   

Un ciervo que ha recibido un disparo de flecha en la zona abdominal, se resiente en la zona trasera, se suele agachar ligeramente. Inmediatamente después inicia una larga carrera que raramente cesa antes de 70 o 100 metros.  Resulta habitual, tras colocar una flecha en la panza, intuir  que el ciervo corre encorvado, corre encogido. Tras esa carrera inicial, es muy raro que el animal se tumbe. Lo normal es que siga lentamente caminando o escapando lentamente siendo extraño  que se encame a menos de 300 metros. Estas notas son sobre lo que suelen hacer algunos ciervos, pero cada animal y cada tiro son diferentes. Sirva solo como orientación.

 

 

Si localizamos nuestra flecha tras el disparo, normalmente encontraremos restos estomacales pestilentes. Restos del contenido del estómago. Tendremos sangre acuosa y restos de color verde viscoso y un olor fecal.  Por otro lado, si hemos tocado el hígado, encontraremos además de lo anterior sangre oscura pero abundante. Un impacto sobre el hígado depara una muerte casi segura, además el ciervo no podrá ir muy lejos y afortunadamente se desangrará  rápido.

En un disparo sobre el hígado, deberíamos esperar una o dos horas antes de buscar el ciervo. Evitaremos que huya lejos y dificulte su recuperación. Tengamos paciencia. Como se suele decir en el argot, “ hay que dejar que se enfrie “, para procurar una muerte más rápida y una recuperación próxima.

Si solo hemos localizado en la flecha, restos del contenido estomacal, y no sangre del hígado, lo más prudente es dejar que el ciervo se encame. Esperar  de 10 a 14 horas será la mejor estrategia para poder intentar su busca. Seguramente así podamos encontrar  nuestro ciervo tumbado y muerto. 

Alejandro Martín “TioJander”

www.arcodos.com

Economista, Licenciado C.U.N.E.F.

Consultor financiero

Otros escritos de esta serie :

   El impacto con flecha en la  Escápula.  ( Primera parte  ) .

   El  impacto en la Columna. ( Segunda parte )

   El impacto en el Tórax. ( Tercera parte )

 

CAZA CON ARCO Y PRENSA.

Hasta hace pocos años la escasa población de cazadores con arco peninsular, había dejado ya casi sin interés la publicación de artículos  en revistas de caza. Pero afortunadamente algo  ya está cambiando.

La práctica de esta modalidad ha venido asentándose, el número de cazadores que elegimos el arco es cada vez más alto. Ya no somos aquel típico y tópico cazador que tenía un arco, porque no podía tener un rifle y que cazaba ciervas, solo porque eran más baratas que cualquier otra pieza.  Hemos crecido en número y no me equivoco en pensar que también el concepto que tienen el resto de cazadores sobre nosotros ha cambiado radicalmente también.

Durante estos años  duros, he podido publicar algunos artículos en la prensa de papel,  en la prensa en formato digital y también  he participado en algunos programas de radio y de televisión.  Pero en los últimos años  lo que ha cambiado diametralmente  es la tipología del cazador medio que caza con arco aquí, en España, en la Península.

Por fin, la gente entiende que cazar con arco fue y es siempre, más cara que el  hacerlo con rifle. No se trata del número de jornadas necesarias para  conseguir un “ exitus lethalis “ que ya  dispararía  en mucho el coste. No lo es solo. Lo es también el precio de los equipos, los arcos, la ropa tan exigente que se necesita, etc. Además muchos propietarios de fincas, que antes miraban con recelo a pobretón arquero, ahora le miman, sabedores de que es tan exigente como el que más, tan experto como el que más y que paga…como el resto cuanto menos.  Esta es la clave del éxito.  Hace diez años participé en una charla de la que reviso hoy mis notas, y argumentaba yo entonces sobre este aspecto, pronosticando el despegue de la actividad solo cuando cambiara la tipología del arquero, como así ha sido.

 

Muchos gurúes “ fantoches”, presionaron – y lo siguen haciendo – al colectivo de arqueros con trastocados y trasnochados conceptos traídos de ultramar. Como si nuestros territorios en algo se parecieran a las inmensas zonas de caza de América o Australia. Pero al final las formas, los estilos y los conceptos han caído por su propio peso a lo que sería de esperar. Los guetos exclusivos en cotos de caza para arco, fueron un inmenso error, encasillar al arquero en grupos de pobretones que  “ aprovechaban” la caza de hembras y el resto de lances sobrantes fue otro error, mitificar al arco como herramienta de caza selectiva en zonas especiales ( es barato, da buena imagen política y cosas así, aun siendo desechada en la mayoría de oficinas de caza Americanas ) fue  también otro grandísimo error.

El cazador con arco es considerado por fin, otro cazador más. Peculiar, pero un cazador más. No es un ecologista con un arma de segundo nivel, que mata de forma “ light”.  El cazador con arco, es un factor económico, es un  “cliente “ tan especial y poderoso como cualquier otro cazador de “ pólvora “.

Hace años, uno de los actuales directivos federativos franceses, y buen amigo, me insistía en el gran error español de encapsular la caza con arco fuera del resto del colectivo cazador. En Francia el éxito les sobrevino cuando  los arqueros compartieron cotos y caza con el resto de cazadores. No pedían ventaja, no exigían zonas de exclusión, tampoco pedían precios extras, ni temporadas especiales. En muy poco tiempo los cazadores franceses pasaron de ver a los arqueros como  adversarios a verles como  compañeros de caza.     ¡ Aquí, aun no es siempre  así ¡. Y bueno sería preguntarnos, una y mil veces las razones.

 

La excusa de este post es la reciente publicación de dos interesantísimos artículos de dos buenos amigos, sobre caza con arco. Ambos muy bien trenzados, escritos de forma agradable y rigurosa a la vez, y en los que he tenido el honor y la gran suerte de poder  participa con modestísimas aportaciones que espero no hayan dañado mucho el resultado final

Moisés D. Boza escribe en la revista   “ Hunting in the world “  de Enero un artículo sobre puntas de caza para flecha fabricadas en Europa. Un estupendo material gráfico y unos test de material realmente sorprendente e impactante. Si tenéis ocasión leerlo, merece mucho la pena.

 

Salva Ramírez en el número de Febrero de la revista “ Trofeo ”, escribe un artículo sobre la colocación de la flecha.  Un escrito muy recomendable, francamente bien presentado y escrito. Hace algunos meses Salva me pidió le realizara unas láminas anatómicas para incluir en el escrito y, por suerte para mí, las ha incluido y trufan su  texto y comentarios, en lo que creo es un conjunto de mucho nivel. Es una gran motivación para mí, sacar los pinceles de nuevo, rebuscar en los libros de veterinaria y trabajar con las radiografías de jabalíes y ciervos. 

 

 

Felicidades y gracias a ambos.

www.arcodos.com

Economista, Licenciado CUNEF

Consultor financiero

Facebook – TioJander