CAZA CON ARCO DEL CIERVO EN BERREA – ZONAS DE IMPACTO Y SU REACCION ( 3 )

 

Esta es la tercera entrada en el blog sobre sobre la caza en  berrea con arco. De los cuatro casos que comentamos en esta serie de notas, este tercero es el que menos dudas suscita. Casi siempre se desarrolla con un final  letal de la pieza.

Del todas las zonas de impacto a que nos referimos en esta serie, es seguramente la que motiva más estudios. Es además, nuestro objetivo al hacer puntería: Pulmones y Corazón. 

Anteriores artículos:

    (1) Zonas de Impacto y la Reacción Posterior Disparo en la Escápula

    (2) Zonas de Impacto y la Reacción Posterior Disparo en Columna 

 

  : Impacto en el Tórax.-

El tórax nos aparece franqueado  por la escapula y el humero, dos de los huesos más resistentes en esta pieza de caza. De los cuatro casos que comentamos en esta serie de notas, esta es la más motivadora, la zona de impacto más buscada, la que nos generara una muerte más certera y seguramente más rápida. Realmente es nuestro objetivo: Pulmones y Corazón.

 

“Cienes y cienes” de renglones, por no decir cientos de ellos, habremos escrito y contado ( entre artículos, cursos de caza , libros, etc ) sobre las posiciones idóneas para  buscar impactos en pulmones y corazón. El tiro de perfil, los tres cuartos desde atrás, el tiro frontal y tal y tal y tal. 

 

La zona torácica integra  básicamente pulmones y corazón, así como otros vasos principales. Todos ellos son punto vital para un impacto de una flecha.  El tórax es la zona de mayor tamaño que cuenta con un máximo de probabilidades de éxito. En consecuencia este impacto debe ser nuestro objetivo fundamental. Cualquier disparo fuera de esta zona, es fruto de un error o es un tiro de fortuna ( muera finalmente el animal o no ) . Localizamos la cavidad torácica en los dos tercios inferiores del ciervo y en la mitad delantera del cuerpo.

El tiro de caza con arco es siempre un tiro de probabilidad. Pero si tus estadísticas no son suficientes, deberías de no permitirte salir de caza. Sencillamente  ¡ entrena más ¡. Tú eres siempre tu propio guardián, y tu propio  autorizador. ¡ Se auténtico ¡. ¡ Se honesto contigo mismo ¡. ¡ Respétate como cazador con arco  y  tú mismo te lo agradecerás cada día cuando te veas ante el espejo ¡. Nadie esteremos para reprochártelo, por desgracia para ti,  tu siempre serás un juez más duro contigo mismo.

 

 

 

¿ Cuál es la reacción habitual de un ciervo en este tipo de impacto ?. Pues seguramente la más variopinta. Dependiendo de la posición de ciervo con respecto al ángulo de entrada  de la flecha, o de si rompe costillas de entrada o salida, si toca hígado o no, si impacta al salir la pata contraria, etc.,  su reacción puede diferir  y mucho en cada situación. El caso general es que el ciervo agache sus cuartos traseros, pivotando sobre los delanteros impulsándose en su rápida y acelerada huida. Si el tiro es certero y hemos impactado ambos pulmones o corazón, a escasos metros notaremos un irregular avance, algún trompicón, algunos traspiés en la carrera. Esta es la señal de que a escasos metros se parará y caerá desplomado. Este es el tiro perfecto que toda flecha persigue.

Lo normal es que nuestra flecha atraviese al ciervo y podamos encontrarla ensangrentada en el suelo y a escasos metros del lugar de impacto. Si ha atravesado su pecho y sus dos pulmones, tendremos la flecha empapada de sangre roja brillante y burbujeante. Casi siempre, el ciervo estará  tumbado muy cerca. A menos de cien metros se desplomará  y en apenas quince o veinte segundos morirá. Esta localización genera casi siempre una muerta muy rápida, por eso es o debe ser nuestro objetivo principal. 

Si hemos tocado un solo pulmón, la sangre será menos abundante, y la recuperación más lenta y larga.  Si el trabajo de la flecha, es especialmente de la punta,  ha sido  suficiente, el ciervo podría huir a 200 o 300 metros tras una carrera intermitente, llena de paradas y arrancadas. Rastros de sangre roja, salpicados de charcos más abundantes fruto de sus paradas para cobrar resuello.  Es el momento de que curre nuestro chucho. No siempre los impactos sobre un solo pulmón permiten cobrar  al ciervo. Es posible que su huida sea muy larga, y que incluso no muera. En estos casos un buen pero de rastro, demuestra ser el  mejor amigo del hombre, o al menos de  “ hombre cazador arquero “.

Alejandro Martín “TioJander”

www.arcodos.com

Economista, Licenciado C.U.N.E.F.

Consultor financiero

Otros escritos de esta serie :

   El impacto con flecha en la  Escápula.  ( Primera parte  ) .

   El  impacto en la Columna. ( Segunda parte )

   El impacto en el Tórax. ( Tercera parte )

  * El  impacto en la Panza.  ( Cuarta parte )

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