DEL POLEAS AL TRADICIONAL EN CAZA CON ARCO.-

DEL POLEAS AL TRADICIONAL EN CAZA CON ARCO.-

Tal vez la principales dudas que cualquier cazador de poleas tiene antes de cuestionarse cambiar a un arco tradicional sean siempre las mismas. Siempre dudas sobre las distancias efectivas de tiro, los cambios en el ajuste del material, cambiar de un arma con la que se apunta a otra con la que se estima ( tiro instintivo ). No es raro que el cambio, siempre se deje para otro momento.
Cualquier cazador arquero de poleas, maneja con suficiente consistencia tiros de caza desde 20 metros a incluso 50 metros. Salvando distancias en otros rangos, menos frecuentes, compara realmente mal si cuando hablamos de un arco tradicional marcamos rangos de caza más habituales entre los 12 a los 25 metros.

El arco tradicional requiere seguramente ser mucho más persistente en el entrenamiento, y entrar en un proceso progresivo de mejora. Con un poleas, contamos con tiro efectivo de 25 o 30 metras, el entrenamiento es menos exigente para mantener unos niveles de éxito a estas distancias. Este puede ser un primer freno y convendremos que importante: la necesidad de más y mejor práctica en el entreno.
Tal y como dicen los clásicos, el tiro – y aun más la caza – es un largo viaje en la busca de la consistencia en el proceso de ajuste y tiro, así como en la busca de la precisión.
Cuando ya se tiene cierta experiencia en caza con poleas, la mejor opción siempre va a ser buscar un arco tradicional de calidad. La calidad del material, puede obviarse si no pensamos realmente “ cazar”. Pero si este punto “ cazar” es determinante, la selección de material de nivel insuficiente, a veces es causa de algunas frustraciones e inseguridades.
Otro elemento muy diferenciador con respecto a un arco de poleas, es el hecho que a los pocos minutos de empezar a practicar con un arco compuesto, los resultados son muy evidentes y se desencadenan rápidamente. Con un tradicional, nuestros objetivos deben ser mucho más modestos al principio. Debemos ser conscientes que solo tras el paso de mucho tiempo y mucho entreno la evidencia de los resultados nos convencerá de que hemos tomado una buena opción.
Muchos cazadores expertos que usan arco compuesto, se encuentran en una llamada “ zona de confort ”. Cuentan con una seguridad de disparo efectivo muy alta y una tranquilidad inmediata en los lances , que el encanto y la magia de un arco de madera, aparentemente no les da.
Pero lejos de convenir que distancias por encima de los 25 o 30 metros son inusuales en caza con arco tradicional, no es menos cierto que un arquero tradicional acostumbrado a realizar tiros de caza real, es ciertamente igual o más efectivo que uno de poleas en esas distancias por debajo de los 25 metros. Si damos un vistazo a las estadísticas sobre distancias de impacto en caza con arco – tanto en USA como aquí en Europa – las distancias medias más usuales se encuentran por debajo de esas distancias de 20 metros. Podríamos sin duda, al menos cuestionarnos el hecho de que un arco tradicional es al menos igual de resolutivo y efectivo en la práctica que uno de poleas, dadas las distancias habituales “ reales “ de disparo.

Pero si hablamos de la caza con arco en la Península Ibérica, convendremos también que los aguardos son la forma más usada de cazar con arco. Salvo raras excepciones, dada la escasa luz a la que suele hacerse este tipo de lances, las distancias, las más de las veces apenas llegan a los 15 metros. A estas distancias y en estas circunstancias, por muchas razones es mucho más práctico un tradicional que un poleas. Expongamos algunas en una lista que no pretende ser exhaustiva:

  •   A este nivel de proximidad, abrir y anclar un poleas requiere un movimiento corporal previo, que normalmente un animal – tan próximo – no suele permitir hacer.
  •   Por otra parte si la pieza, situada a apenas 10 o 15 metros, nos ha permitido alzar el arco y armarlo, es muy posible que la escasa luz dificulte colocar al animal dentro del visor y luego dentro del “peep” . ( Muchos elementos intermedios en situación de escasa luz ).
  •   Aceptemos que escasísima luz podría habernos permitido, además de abrir y anclar, ser capaces de intuir la posición de la pieza. El uso habitual – que debería ser obligatorio por ley – de luz, genera un impacto en nuestra pupila que la hace cerrarse y que deja de tener las referencias tal difícilmente conseguidas. Nuestra pupila acostumbrada a la escasez de luz es golpeada con el reflejo de la luz del foco en el animal y en el entorno y se cierra bruscamente.
  •   Si a pesar de todo lo anterior el animal, nos da la oportunidad – y las décimas de segundo necesarias para ajustar nuestra pupila a las nuevas condiciones – tendremos un lance fructuoso.
  •   Otro elemento a considerar es el hecho de que un poleas, aun completamente silenciado, cuenta con infinidades de rodamientos y ejes metálicos que friccionan durante la apertura. Aunque nosotros no seamos capaces de detectarles, producen ultrasonidos que si son fácilmente escuchados en la gama de onda en la que una pieza de caza es capaz de escuchar sonidos.
  •   Un arco tradicional de caza, carece de elementos de puntería a colocar entre la pieza y nuestro ojo. El tiro con el arco canteado nos permite disparar son modificar nuestra visión binocular. Si somos capaces de ver al animal antes de tirar, no necesitaremos cambiar nada.
  •   El arco tradicional mantiene similares niveles de precisión a las distancias de caza reales mencionadas de hasta 25 metros. Además por esta misma razón es innecesario tener una estimación de las distancias, selección de pines en el visor, etc. No hay dudas y no se pierde seguridad y tiempo es esos mínimos instantes donde lo que no hay es tiempo para dudar.

Seguramente, este no sea un efectivo sistema para convencer a nadie. No lo pretende. Es únicamente una breve relación de razones o motivos que han llevado a muchos cazadores de arco compuesto a dar el cambio al arco tradicional.

Alejandro Martín “TioJander”

www.arcodos.com

Economista, Licenciado C.U.N.E.F.

Consultor financiero

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Intructor Caza con Arco.

CAZA CON ARCO DEL CIERVO EN BERREA – ZONAS DE IMPACTO Y SU REACCION ( 3 )

 

Esta es la tercera entrada en el blog sobre sobre la caza en  berrea con arco. De los cuatro casos que comentamos en esta serie de notas, este tercero es el que menos dudas suscita. Casi siempre se desarrolla con un final  letal de la pieza.

Del todas las zonas de impacto a que nos referimos en esta serie, es seguramente la que motiva más estudios. Es además, nuestro objetivo al hacer puntería: Pulmones y Corazón. 

Anteriores artículos:

    (1) Zonas de Impacto y la Reacción Posterior Disparo en la Escápula

    (2) Zonas de Impacto y la Reacción Posterior Disparo en Columna 

 

  : Impacto en el Tórax.-

El tórax nos aparece franqueado  por la escapula y el humero, dos de los huesos más resistentes en esta pieza de caza. De los cuatro casos que comentamos en esta serie de notas, esta es la más motivadora, la zona de impacto más buscada, la que nos generara una muerte más certera y seguramente más rápida. Realmente es nuestro objetivo: Pulmones y Corazón.

 

“Cienes y cienes” de renglones, por no decir cientos de ellos, habremos escrito y contado ( entre artículos, cursos de caza , libros, etc ) sobre las posiciones idóneas para  buscar impactos en pulmones y corazón. El tiro de perfil, los tres cuartos desde atrás, el tiro frontal y tal y tal y tal. 

 

La zona torácica integra  básicamente pulmones y corazón, así como otros vasos principales. Todos ellos son punto vital para un impacto de una flecha.  El tórax es la zona de mayor tamaño que cuenta con un máximo de probabilidades de éxito. En consecuencia este impacto debe ser nuestro objetivo fundamental. Cualquier disparo fuera de esta zona, es fruto de un error o es un tiro de fortuna ( muera finalmente el animal o no ) . Localizamos la cavidad torácica en los dos tercios inferiores del ciervo y en la mitad delantera del cuerpo.

El tiro de caza con arco es siempre un tiro de probabilidad. Pero si tus estadísticas no son suficientes, deberías de no permitirte salir de caza. Sencillamente  ¡ entrena más ¡. Tú eres siempre tu propio guardián, y tu propio  autorizador. ¡ Se auténtico ¡. ¡ Se honesto contigo mismo ¡. ¡ Respétate como cazador con arco  y  tú mismo te lo agradecerás cada día cuando te veas ante el espejo ¡. Nadie esteremos para reprochártelo, por desgracia para ti,  tu siempre serás un juez más duro contigo mismo.

 

 

 

¿ Cuál es la reacción habitual de un ciervo en este tipo de impacto ?. Pues seguramente la más variopinta. Dependiendo de la posición de ciervo con respecto al ángulo de entrada  de la flecha, o de si rompe costillas de entrada o salida, si toca hígado o no, si impacta al salir la pata contraria, etc.,  su reacción puede diferir  y mucho en cada situación. El caso general es que el ciervo agache sus cuartos traseros, pivotando sobre los delanteros impulsándose en su rápida y acelerada huida. Si el tiro es certero y hemos impactado ambos pulmones o corazón, a escasos metros notaremos un irregular avance, algún trompicón, algunos traspiés en la carrera. Esta es la señal de que a escasos metros se parará y caerá desplomado. Este es el tiro perfecto que toda flecha persigue.

Lo normal es que nuestra flecha atraviese al ciervo y podamos encontrarla ensangrentada en el suelo y a escasos metros del lugar de impacto. Si ha atravesado su pecho y sus dos pulmones, tendremos la flecha empapada de sangre roja brillante y burbujeante. Casi siempre, el ciervo estará  tumbado muy cerca. A menos de cien metros se desplomará  y en apenas quince o veinte segundos morirá. Esta localización genera casi siempre una muerta muy rápida, por eso es o debe ser nuestro objetivo principal. 

Si hemos tocado un solo pulmón, la sangre será menos abundante, y la recuperación más lenta y larga.  Si el trabajo de la flecha, es especialmente de la punta,  ha sido  suficiente, el ciervo podría huir a 200 o 300 metros tras una carrera intermitente, llena de paradas y arrancadas. Rastros de sangre roja, salpicados de charcos más abundantes fruto de sus paradas para cobrar resuello.  Es el momento de que curre nuestro chucho. No siempre los impactos sobre un solo pulmón permiten cobrar  al ciervo. Es posible que su huida sea muy larga, y que incluso no muera. En estos casos un buen pero de rastro, demuestra ser el  mejor amigo del hombre, o al menos de  “ hombre cazador arquero “.

Alejandro Martín “TioJander”

www.arcodos.com

Economista, Licenciado C.U.N.E.F.

Consultor financiero

Otros escritos de esta serie :

   El impacto con flecha en la  Escápula.  ( Primera parte  ) .

   El  impacto en la Columna. ( Segunda parte )

   El impacto en el Tórax. ( Tercera parte )

  * El  impacto en la Panza.  ( Cuarta parte )

CAZA CON ARCO TRADICIONAL: LA BUSQUEDA DE LA PUNTA IDEAL.-

Pregúntales a cien  cazadores arqueros y recibirás cien respuestas seguramente distintas.  Es la pregunta del millón, el Santo Grial de los cazadores con arco. 

Cualquier punta de caza bien colocada, hará perfectamente su trabajo, pero en una situación extrema, solo una punta de alta calidad será capaz de hacer su trabajo perfectamente.  Entre estos dos extremos está el juego.

Como hemos delimitado su uso en este escrito a los arcos llamados tradicionales, voy a auto-limitarme a hablar de solo algunas puntas de alta calidad para cazar con este tipo de arcos.

Silver Flame , Pathfinder, Pathfinder, VPA, VPA, Schmeisser, Schmeriser Ferguson ,Tri Blade    

Veamos algunas consideraciones previas a valorar.

Sin duda los condicionantes comerciales y la publicidad que nos arroya, son el primer factor que inevitablemente nos influye a  la hora de decidirnos sobre  la que será nuestra punta de caza. La segunda variable suele ser siempre  la opinión de vendedor que nos aconseja, normalmente con un criterio honesto y profesional.

Un equipo de caza con arco  de una calidad media, puede tener un coste   que superará  los 1.000 € en casi todos los casos.  Si consideramos además ropa, equipo,  accesorios, etc., deberíamos hablar de casi el doble. Si contemplamos lo que invertiríamos en el trasporte al cazadero, y precio de abate de la pieza,  no sería exagerado estimar un coste de  inversión, en conjunto,  de entre los 2.500 y 3.000 euros. Pues bien,  muchas veces en lo que más escatimamos los cazadores con arco es precisamente, en la calidad del elemento que, a la postre, genera la muerte del animal: La Punta de caza.

En la caza con un arco tradicional, la relevancia del trabajo que realiza la punta es, si cabe,  aún más definitoria, que en un arco de poleas.  Por tanto veamos algunos elementos que deberíamos valorar  antes de elegir nuestra punta de caza, y especialmente  para este tipo de arco.  

No se nos ha olvidado un elemento principal como es el tipo y tamaño de la pieza. No es lo mismo disparar a un corzo de 25 kilos que unalce de 400 kilos de peso. Ni que decir tiene que, en ambos casos buscaremos  siempre una muerte eficaz, rápida y humana (la que genera mayor rapidez y menor sufrimiento).

Pues veamos algunos elementos a considerar:

  • Capacidad de penetración de la punta. ( Ventaja mecánica )
  • Características de vuelo.
  • Resistencia estructural.
  • Afilado ( en función de la pieza objetivo ).
  • Precio.
  • Pieza  que pretendemos cazar.

Establecer un modelo de test, capaz de comparar estas características para las  diferentes puntas (habiendo otras muchas características no contempladas aquí), es  siempre un intento de objetivar algo que sabemos es imposible. ¿Cuánto ponderaremos una característica sobre otra?

Quienes disfrutamos haciendo este tipo de estudios – más de laboratorio que de caza real – , solemos hacer, entre otras pruebas, lo siguiente:

  • Contrastamos los  pesos y medidas exactas  de las puntas que tenemos físicamente de muestra.  Sencillamente, comparamos estos valores con los que el propio fabricante define en  la información que publican. Los medidores digitales de peso y dimensiones, son muy útiles para este trabajo.
  • La capacidad de penetración, no siempre es fácil de medir.  Para ello solemos utilizar un  tejido homogéneo y de propiedades físicas de densidad y penetrabilidad  fácilmente repetible y medible. La gelatina balística es  un producto que cuenta con similares características  de resistencia que el tejido muscular. Es  reproducible y, por tanto, sirve para hacer comparaciones homogéneas.
  • Muchos test se realizan utilizando un mismo proyectil tipo. Modelo de flecha determinado con peso idéntico y, cómo no, similar elemento propulsor, idéntico arco, idéntica potencia y apertura. Es habitual contar o realizar los disparos desde un caballete de disparo automático.
  • Podemos determinar y medir los valores físicos finales de cada flecha resultante: peso, medida, FOC, etc.
  • Los disparos se podrían realizar a idéntica distancia de impacto. Y en similares condiciones ambientales.
  • Algunos probadores, incluso incluimos una medición de la velocidad de salida de la flecha, y la velocidad en el punto de impacto – mediante dos medidores cronógrafos digitales  -. Tengamos en cuenta que el elemento definidor de la capacidad de matar de una flecha de caza, es la energía que transporta en ella. Cuanto mayor sea la transformación de esa energía en penetración, más letal será.